ES/SB 10.2.34


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 34

sattvaṁ viśuddhaṁ śrayate bhavān sthitau
śarīriṇāṁ śreya-upāyanaṁ vapuḥ
veda-kriyā-yoga-tapaḥ-samādhibhis
tavārhaṇaṁ yena janaḥ samīhate


PALABRA POR PALABRA

sattvam—existencia; viśuddham—trascendental, más allá de las tres modalidades de la naturaleza material; śrayate—aceptas; bhavān—Tu Señoría; sthitau—durante el sostenimiento del mundo material; śarīriṇām—de todas las entidades vivientes; śreyaḥ—de la buena fortuna suprema; upāyanam—para el beneficio; vapuḥ—una forma o cuerpo trascendental; veda-kriyā—con ceremonias rituales conformes a las directrices de los Vedas; yoga—con la práctica de la devoción; tapaḥ—con austeridades; samādhibhiḥ—por absorberse en la existencia trascendental; tava—Tuya; arhaṇam—adoración; yena—con esas actividades; janaḥ—la sociedad humana; samīhate—ofrece (su gratitud hacia Ti).


TRADUCCIÓN

¡Oh, Señor!, durante el período de sostenimiento, Tú manifiestas diversas encarnaciones, todas Ellas con cuerpos trascendentales, más allá de las modalidades materiales de la naturaleza. Cuando apareces de ese modo, Tú concedes toda buena fortuna a las entidades vivientes, enseñándoles a realizar actividades védicas en forma de ceremonias rituales, yoga místico, austeridades, penitencias y, en última instancia, samādhi, la absorción extática en pensamientos acerca de Ti. Así eres adorado mediante los principios védicos.


SIGNIFICADO

Como se afirma en el Bhagavad-gītā (18.3): yajña-dāna-tapaḥ-karma na tyājyam: Las ceremonias rituales védicas, la caridad, la austeridad y los deberes prescritos en general, nunca deben abandonarse. Yajño dānaṁ tapaś caiva pāvanāni manīṣiṇām (18.5): Incluso las personas más avanzadas en la senda de la comprensión espiritual tienen que seguir los principios védicos. Y, en el nivel más bajo, también a los karmīs se les aconseja que dediquen sus actividades al Señor.


yajñārthāt karmaṇo 'nyatra
loko 'yaṁ karma-bandhanaḥ


«Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Viṣṇu, pues, de lo contrario, nos encadena al mundo material» (Bg. 3.9). Las palabras yajñārthāt karmaṇaḥ indican que, en el cumplimiento de todo tipo de deberes, hay que recordar que esos deberes deben realizarse para satisfacer al Señor Supremo (sva-karmaṇā tam abhyarcya). Los principios védicos establecen divisiones en la sociedad humana (cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭam). Debe haber brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras, y todos deben aprender a adorar a la Suprema Personalidad de Dios (tam abhyarcya). Esa es la verdadera sociedad humana; sin ese sistema, todo se reduce a una sociedad animal.

Las actividades de la presente sociedad humana se definen en el Śrīmad-Bhāgavatam como actividades de go-khara, propias de vacas y de asnos (sa eva go-kharaḥ). Todo el mundo actúa bajo la influencia de un concepto corporal de la vida centrado en la sociedad, la amistad y el amor, y que aspira a la mejora de las condiciones político-económicas. De ese modo, todas las actividades se basan en la ignorancia. La Suprema Personalidad de Dios viene a enseñarnos a actuar conforme a los principios védicos. En esta era de Kali, la Suprema Personalidad de Dios advino en la forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu para anunciar que en la era actual no es posible la práctica sistemática de las actividades védicas, pues la gente está muy degradada. Presentó, en cambio, el siguiente consejo de los śāstras:


harer nāma harer nāma
harer nāmaiva kevalam
kalau nāsty eva nāsty eva
nāsty eva gatir anyathā


«En esta era de riñas e hipocresía, el único modo de alcanzar la liberación consiste en cantar el santo nombre del Señor. No hay otra manera. No hay otra manera. No hay otra manera». El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está por ello enseñando a la gente en todo el mundo a cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, método cuya efectividad se ha comprobado en todo tiempo y lugar. La Suprema Personalidad de Dios adviene para enseñarnos los principios védicos que nos permiten comprenderle (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ). Siempre debemos saber que, cuando Kṛṣṇa y el Señor Caitanya vinieron a este mundo, lo hicieron en cuerpos śuddha-sattva. No debemos confundir Sus cuerpos con cuerpos materiales como los nuestros, pues Kṛṣṇa y Caitanya Mahāprabhu hicieron Su advenimiento cuando fue necesario para beneficio de toda la sociedad humana. Por Su misericordia sin causa, el Señor adviene en distintas eras en Su cuerpo original śuddha-sattva, que es trascendental, y lo hace para elevar a la sociedad humana a un plano espiritual que le pueda ser de verdadero beneficio. Por desdicha, los políticos y demás líderes de la actualidad hacen hincapié en las comodidades corporales de la vida (yasyātma-buddhiḥ kuṇape tri-dhātuke), y se concentran en las actividades de algún -ismo que presentan con todo tipo de palabras floridas. Esas actividades son, en esencia, las actividades de los animales (sa eva go-kharaḥ). Debemos aprender a actuar mediante las explicaciones del Bhagavad-gītā, que son las adecuadas para el entendimiento humano. Así podremos ser felices incluso en esta era de Kali.