ES/SB 4.18.18


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 18

vatsena pitaro ’ryamṇā
kavyaṁ kṣīram adhukṣata
āma-pātre mahā-bhāgāḥ
śraddhayā śrāddha-devatāḥ


PALABRA POR PALABRA

vatsena — con el ternero; pitaraḥ — los habitantes de Pitṛloka; aryamṇā — con Aryamā, el dios de Pitṛloka; kavyam — ofrendas de alimento a los antepasados; kṣīram — leche; adhukṣata — extrajeron; āma-pātre — en un recipiente de barro sin cocer; mahā-bhāgāḥ — los muy afortunados; śraddhayā — con gran fe; śrāddha-devatāḥ — los semidioses que rigen las ceremonias śrāddha en honor de los familiares fallecidos.


TRADUCCIÓN

Los afortunados habitantes de Pitṛloka, que rigen las ceremonias funerarias, convirtieron a Aryamā en ternero. Ordeñaron con gran fe y obtuvieron kavya, el alimento que se ofrece a los antepasados, en una vasija de barro sin cocer.

SIGNIFICADO

En el Bhagavad-gītā (9.25), se dice: pitṝn yānti pitṛ-vratāḥ. Pitṛ-vratāḥ son las personas interesadas en el bienestar familiar. Existe un planeta denominado Pitṛloka, cuya deidad regente es Aryamā. Aryamā es algo así como un semidiós, y quien le satisface puede ayudar a adquirir un cuerpo denso a los miembros de su familia que se hayan convertido en fantasmas. Las personas que son muy pecaminosas y están muy apegadas a su familia, su casa, su pueblo o su país, no reciben un cuerpo de elementos materiales densos, sino que permanecen en un cuerpo sutil, compuesto de mente, ego e inteligencia. Quienes viven en esos cuerpos sutiles reciben el nombre de fantasmas. Ser un fantasma es muy doloroso, pues los fantasmas tienen inteligencia, mente, ego y deseos de disfrutar de la vida material; sin embargo, como no tienen un cuerpo material denso, en su búsqueda de satisfacción material no crean más que molestias. Los miembros de la familia, y especialmente el hijo varón, tienen el deber de ofrecer oblaciones al semidiós Aryamā o al Señor Viṣṇu. En la India, existe desde tiempo inmemorial la costumbre de que el hijo vaya a un templo de Viṣṇu en la ciudad de Gayā y allí ofrezca oblaciones para beneficio de su padre, que se ha convertido en fantasma. No es que todos los padres se conviertan en fantasmas, pero las oblaciones de piṇḍa se ofrecen a los pies de loto del Señor Viṣṇu, de manera que, si se da el caso de que un miembro de la familia es un fantasma, pueda ser agraciado con un cuerpo denso. Sin embargo, cuando alguien está habituado a comer el prasāda del Señor Viṣṇu, no hay posibilidad de que se convierta en fantasma o en algo inferior al ser humano. En la civilización védica existe la ceremonia denominada śrāddha, en la que se ofrecen alimentos con fe y devoción. Los antepasados de la persona que ofrece alimentos con fe y devoción, ya sea a los pies de loto del Señor Viṣṇu, o a Aryamā, Su representante en Pitṛloka, obtendrán cuerpos materiales con los que disfrutar del goce material que les corresponda. En otras palabras, no tendrán que volverse fantasmas.