ES/SB 5.8.7


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 7

taṁ tv eṇa-kuṇakaṁ kṛpaṇaṁ srotasānūhyamānam
abhivīkṣyāpaviddhaṁ bandhur ivānukampayā rājarṣir bharata ādāya
mṛta-mātaram ity āśrama-padam anayat.


PALABRA POR PALABRA

tam—a ese; tu—pero; eṇa-kuṇakam—el cervatillo; kṛpaṇam—desamparado; srotasā—por las olas; anūhyamānam—flotar; abhivīkṣya—al ver; apaviddham—apartado de sus semejantes; bandhuḥ iva—como un amigo; anukampayā—con compasión; rāja-ṛṣiḥ bharataḥ—Bharata, el gran rey santo; ādāya—tomar; mṛta-mātaram—que perdió a su madre; iti—pensando así; āśrama-padam—al āśrama; anayat—llevó.


TRADUCCIÓN

El gran rey Bharata, sentado en la ribera del río, vio al cervatillo huérfano arrastrado por la corriente. Al verlo, sintió una gran compasión. Como un amigo sincero, rescató de las olas al pequeño ciervo, y, sabiendo que no tenía madre, lo llevó a su āśrama.


SIGNIFICADO

Las leyes de la naturaleza funcionan de un modo sutil, desconocido para nosotros. Mahārāja Bharata era un gran rey, muy avanzado en el servicio devocional. Prácticamente había alcanzado el nivel del servicio amoroso por el Señor Supremo, pero incluso desde esa posición cayó al plano material. Por eso el Bhagavad-gītā nos advierte:


yaṁ hi na vyathayanty ete
puruṣaṁ puruṣarṣabha
sama-duḥkha-sukhaṁ dhīraṁ
so ’mṛtatvāya kalpate


«¡Oh, tú, el mejor de los hombres [Arjuna]!, aquel que no se altera ni ante la felicidad ni ante la aflicción y permanece estable en ambas situaciones merece sin duda la liberación» (Bg. 2.15).

En el cultivo de la salvación espiritual y la liberación, debemos ser muy cuidadosos; de lo contrario, una ligera desviación nos hará caer de nuevo a la existencia material. Con el estudio de las actividades de Mahārāja Bharata, podemos aprender el arte de liberarnos por completo de los apegos materiales. Como se revelará en versos posteriores, Bharata Mahārāja, por haber sido demasiado compasivo con esa cría de ciervo, tuvo que recibir un cuerpo de ciervo. La manera de ser compasivos es elevar a las personas desde el plano material al espiritual; de lo contrario, en cualquier momento podemos echar a perder nuestro avance espiritual y caer al plano material. La compasión de Mahārāja Bharata por el ciervo fue el principio de su caída al mundo material.