ES/SB 6.1.16


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 16

na tathā hy aghavān rājan
pūyeta tapa-ādibhiḥ
yathā kṛṣṇārpita-prāṇas
tat-puruṣa-niṣevayā


PALABRA POR PALABRA

na—no; tathā—tanto; hi—ciertamente; agha-vān—un hombre lleno de actividades pecaminosas; rājan—¡oh, rey!; pūyeta—puede purificarse; tapaḥ-ādibhiḥ—por seguir los principios de austeridad, penitencia, brahmacarya y demás procesos purificatorios; yathā—tanto como; kṛṣṇa-arpita-prāṇaḥ—el devoto cuya vida es consciente de Kṛṣṇa por entero; tat-puruṣa-niṣevayā—por ocupar su vida en el servicio del representante de Kṛṣṇa.


TRADUCCIÓN

Mi querido rey, una persona pecaminosa puede purificarse por completo si se ocupa en el servicio de un devoto genuino del Señor y aprende con él a dedicar su vida a los pies de loto de Kṛṣṇa. Nadie puede purificarse por el simple hecho de someterse a austeridades y penitencias, ni por seguir el proceso de brahmacarya o cualquier otro de los métodos de expiación que antes expliqué.


SIGNIFICADO

Tat-puruṣa se refiere a un predicador del proceso de conciencia de Kṛṣṇa, como el maestro espiritual. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura ha dicho: chāḍiyā vaiṣṇava-sevā nistāra pāyeche kebā: «¿Quién puede liberarse de las garras de māyā sin servir a un maestro espiritual genuino, a un vaiṣṇava ideal?». Esta idea se expresa también en muchos otros pasajes de las Escrituras. El Śrīmad-Bhāgavatam (5.5.2) dice: mahat-sevāṁ dvāram āhur vimukteḥ: Quien desee liberarse de las garras de māyā debe relacionarse con un devoto puro, un mahātmā. Mahātmā es aquel que se ocupa las veinticuatro horas del día en el servicio amoroso del Señor. Como Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (9.13):


mahātmānas tu māṁ pārtha
daivīṁ prakṛtim āśritāḥ
bhajanty ananya-manaso
jñātvā bhūtādim avyayam


«¡Oh, hijo de Pṛthā!, aquellos que no están bajo la ilusión, las grandes almas, se hallan bajo la protección de la naturaleza divina. Están plenamente ocupados en el servicio devocional, porque saben que Yo soy la Suprema Personalidad de Dios, original e inagotable». El mahātmā, por lo tanto, se caracteriza por su dedicación exclusiva al servicio de Kṛṣṇa. Si queremos liberarnos de las reacciones pecaminosas, despertar nuestra conciencia de Kṛṣṇa original y aprender el modo de amar a Kṛṣṇa, debemos ofrecer servicio a un vaiṣṇava. Ese es el resultado de mahātmā-sevā. Por supuesto, si nos ocupamos en el servicio de un devoto puro, las reacciones de nuestra vida pecaminosa quedarán inmediatamente destruidas. El servicio devocional es necesario, pero no para deshacernos de un insignificante montón de pecados, sino para despertar nuestro latente amor por Kṛṣṇa. Del mismo modo que la niebla se disipa con el primer rayo de la luz del Sol, nuestras reacciones pecaminosas se desvanecen de modo natural tan pronto como nos dedicamos al servicio de un devoto puro; no se necesita ningún esfuerzo adicional.

La palabra kṛṣṇa-arpita-prāṇaḥ se refiere al devoto que dedica su vida a servir a Kṛṣṇa y no se preocupa por salvarse de la senda de la vida infernal. El devoto es nārāyaṇa-parāyaṇa, o vāsudeva-parāyaṇa; esto significa que la senda de Vāsudeva, la vía devocional, es su vida y su alma. Nārāyaṇa-parāḥ sarve na kutaścana bibhyati (Bhāg. 6.17.28): Puede ir a cualquier lugar sin sentir ningún temor. Hay una senda que lleva a la liberación en los sistemas planetarios superiores, y otra que conduce a los planetas infernales; pero al devoto nārāyaṇa-para no le importa el lugar al que deba ir; simplemente desea recordar a Kṛṣṇa, allí donde se encuentre. A ese devoto no le preocupan ni el cielo ni el infierno; simplemente está apegado a ofrecer servicio a Kṛṣṇa. Cuando se encuentra en condiciones infernales, el devoto las acepta como misericordia de Kṛṣṇa: tat te 'nukampāṁ susamīkṣamāṇaḥ (Bhāg. 10.14.8). No se queja, diciendo: «¡Ay!, yo soy un gran devoto de Kṛṣṇa y no merezco estos sufrimientos», sino que piensa: «Esto es misericordia de Kṛṣṇa». Mantener esa actitud le es posible al devoto que se ocupa en el servicio del representante de Kṛṣṇa. Ese es el secreto del éxito.