ES/SB 8.12.16


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 16

tat te 'haṁ darśayiṣyāmi
didṛkṣoḥ sura-sattama
kāmināṁ bahu mantavyaṁ
saṅkalpa-prabhavodayam


PALABRA POR PALABRA

tat—esa; te—a ti; aham—Yo; darśayiṣyāmi—voy a mostrar; didṛkṣoḥ—deseoso de ver; sura-sattama—¡oh, el mejor de los semidioses!; kāminām—de personas que son muy lujuriosas; bahu—mucho; mantavyam—un objeto de adoración; saṅkalpa—deseos lujuriosos; prabhava-udayam—que hace surgir con gran fuerza.


TRADUCCIÓN

¡Oh, el mejor de los semidioses!, ahora voy a mostrarte esa forma Mía que tanto aprecian las personas lujuriosas. Puesto que quieres verla, la revelaré en tu presencia.


SIGNIFICADO

Al desear que el Señor Viṣṇu revelase aquella forma de mujer, la más hermosa y atractiva, el Señor Śiva estaba haciendo gala de su sentido del humor. El Señor Śiva sabía que ninguna mujer supuestamente hermosa podría agitarle. «Tal vez haya confundido a los daityas —pensaba—, pero ¿cómo podría agitarme a mí, el mejor de los semidioses, si ni siquiera los semidioses se agitaron al verla?». Sin embargo, como deseaba ver al Señor Viṣṇu en forma de mujer, el Señor Viṣṇu decidió manifestarse en cuerpo femenino y mostrar una forma que sumergiría inmediatamente al Señor Śiva en un océano de deseos lujuriosos. Y, en efecto, el Señor Viṣṇu advirtió al Señor Śiva: «Te voy a mostrar Mi forma de mujer, pero, si te agitas con deseos lujuriosos, no Me eches la culpa». Las personas afectadas por los deseos lujuriosos muestran un gran aprecio por los atractivos rasgos de la mujer, pero quienes están por encima de esos deseos, situados en el plano de conciencia de Kṛṣṇa, es muy difícil que se dejen confundir. No obstante, por el deseo supremo de la Personalidad de Dios, todo es posible. Se trataba de comprobar si el Señor Śiva podía permanecer libre de perturbación.